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27 mar. 2020

España aborda los objetivos de reciclaje de la UE mediante la recogida de residuos domésticos separados

La optimización inteligente contribuye a la sostenibilidad de las Smart cities

En España, cada vez más ciudades contemplan la posibilidad de recoger los residuos domésticos separados o mediante el sistema puerta a puerta. Se busca cumplir con los objetivos de la UE, es decir, el reciclaje de un 50% de los residuos domésticos para el año 2020. “Para cumplir con los objetivos de la UE, los municipios grandes deben adoptar políticas que estimulen el reciclaje, así como introducir recogidas según franjas de residuos diferenciados a la vez que se adoptan tecnologías para ciudades inteligentes, como sensores del nivel de llenado”, afirma Gerard Kissane, Jefe de Desarrollo de Negocios y Venta de España y Portugal. “Como consecuencia de esta tendencia, se introducen tecnologías avanzadas como la optimización inteligente, que permite la optimización de planificación y recogidas. De esta forma evitamos el incremento de camiones de recogida en las calles, dada la mayor cantidad de contenedores necesarios para este nuevo tipo de recogida de residuos”.

  • Los objetivos de la UE en materia de reciclaje de residuos domésticos se establecen en un 50% del peso total de residuos recogidos según la Directiva sobre residuos (2008/98/CE)
  • En España, se recicla el 30% de los residuos domésticos según datos disponibles del 2016
  • Las ciudades más pobladas, como Madrid y Barcelona, están adoptando conceptos de ciudad inteligente, centrándose en la sostenibilidad
  • La optimización inteligente disminuye el impacto ambiental de un número incrementado de vehículos a raíz de una recogida diferenciada de una mayor cantidad de flujos de residuos, utilizándose a su vez un número más elevado de contenedores

El gran desafío de cumplir los objetivos de reciclaje de la UE

El reciclaje de la mitad del peso de los residuos generados en hogares al separar materiales como papel, metal, plástico y vidrio es el objetivo marcado por la UE para 2020, según la Directiva sobre residuos (2008/98/CE). Además, las recientes modificaciones a la directiva presionan para que en 2025 se separe un 55%, para que en 2030 se separe un 60% y para que en 2035 se separe un 65%.

Dada la complejidad del sistema establecido de gobierno local y estatal en España, cumplir con los objetivos de la UE supondrá un gran desafío, sostiene Gerard Kissane, Jefe de Desarrollo de Negocios y Venta de España y Portugal. España tiene un gobierno central, 17 autonomías,2 ciudades autónomas, 50 provincias y más de 8.000 municipios. Aunque tanto a nivel nacional como local se reconozca la necesidad de adherirse y cumplir con las directivas europeas, serán necesarios mucho esfuerzo y coordinación para cumplir con los objetivos de la UE.

La tendencia en España de recoger más fracciones de residuos derivados de hogares contribuye a los objetivos de la UE. “La recogida diferenciada de más fracciones de residuos, como los restos de alimentos y compostaje incluidos recientemente en la mayor parte de municipios, les ayuda a acercarse más a esos objetivos”, señala Kissane.

La optimización inteligente favorece a la ciudad inteligente y a la sostenibilidad

La desventaja de incrementar los flujos de recogida de residuos separados es que implica un mayor número de contenedores y de camiones en las calles para vaciarlos, lo que tiene como resultado más kilómetros recorridos, más molestias para los vecinos y más atascos asociados. “Con objeto de contar con todas las posibilidades para alcanzar los objetivos de sostenibilidad, muchos municipios españoles han confiado en el uso de herramientas de optimización y planificación como ayuda para la creación de rutas de recogida de residuos domésticos”, enfatiza. 

Madrid y Barcelona destacan respecto al avance hacia la sostenibilidad. Ambas ciudades compiten por ser consideradas las primeras en adoptar tecnologías y estrategias novedosas; por ejemplo, las dos fomentan los principios de una ciudad inteligente. Pero Kissane hace una aclaración: “Al existir contratos vigentes entre las ciudades y las empresas que aportan los servicios, que son legalmente vinculantes y a los que se adhieren de forma estricta, es importante dejar un margen para nuevas iniciativas”, añade. 

“Existe la posibilidad de que al renovarse o negociarse contratos se produzca un momento crítico en el que los contratistas utilicen la sostenibilidad como un factor diferenciador en el proceso de licitación. Por ejemplo, al introducir la optimización inteligente para disminuir el impacto ambiental de la recogida de residuos domésticos, contribuyendo de esa manera a la sostenibilidad”.  

Los márgenes bajos exigen que se evite todo gasto innecesario

Los contratos a largo plazo típicos de la Administración a veces no proporcionan estas oportunidades para adaptarse a las nuevas tecnologías, según Kissane: “Los contratos municipales a menudo son de larga duración, contienen una gran complejidad respecto a los niveles requeridos de servicio y ofrecen a los contratistas márgenes de beneficios bajos. El desafío de los contratistas que compiten en una nueva contratación municipal consiste en prever de forma precisa los requisitos del contrato en la fase de licitación para garantizar el máximo rendimiento para la empresa”.

En caso de escaso conocimiento de los requisitos municipales reales porque la empresa licitadora no está explotando actualmente el servicio, y si no se cuenta con soluciones como la optimización inteligente, la previsión de requisitos es una tarea dificultosa, enfatiza. “Esto motiva que en muchos casos los contratos se adjudiquen a contratistas locales, que tienen un mayor conocimiento del terreno”. Tras adjudicarse el contrato, el desafío principal es cumplir con los requerimientos recogidos en los términos acordados, menciona Kissane. 

“Estos requerimientos tienen que ver normalmente con el número de recogidas, la frecuencia de recogidas y el manejo de imprevistos como vertidos y recogidas fallidas. Por lo tanto, el principal valor añadido de los contratistas es el mantenimiento del nivel requerido de satisfacción del ayuntamiento, de manera que no se incurra en multas innecesarias o retrasos en los pagos. Puesto que los contratos suelen tener un importe alto pero márgenes bajos, debe evitarse cualquier gasto adicional en el que se pueda incurrir. En este contexto, el empleo de la localización de vehículos y de ayudas al conductor en cabina, atribuidas de manera directa a la optimización inteligente, ayudan a los contratistas a cumplir y superar dichos niveles de satisfacción”.  

AMCS puede tener impacto inmediato en los resultados de explotación

Para municipios que se esfuerzan en definir su enfoque para abordar el cambio climático y garantizar su inclusión en la economía circular, existe una necesidad de demostrar a sus interlocutores, tanto ciudadanos como políticos locales, el hecho de que se invierte en las empresas y tecnologías apropiadas, manifiesta. “Como proveedor líder en herramientas  de optimización de operaciones de campo y procesos de negocio que cuentan con las mejores prácticas en la industria, ninguna empresa está tan bien posicionada como AMCS para dar soporte a la toma de decisiones de los municipios, que tengan un efecto duradero sobre el medio ambiente y sobre los cambios en las ciudades hacia un modelo sostenible. Con estas herramientas construimos un mejor futuro empezando por la solución de los problemas que hay que resolver hoy”.

En el Sur de Europa, Kissane considera que AMCS puede dar soporte en este sentido a los municipios de dos formas. “Primero, existen áreas en las que podemos tener un impacto inmediato y rápido, con la optimización inteligente como pieza clave. Así, por ejemplo, podemos elaborar escenarios para el departamento municipal de gestión de contratos municipales donde se planifiquen las recogidas de nuevas fracciones de residuos o uso de optimización inteligente en combinación con sensores IoT en una ciudad inteligente para llevar a cabo recogidas sostenibles”.

Tecnologías que contribuyen a una ciudad inteligente

Kissane aborda otro punto en el que considera que AMCS podría tener un impacto relevante para  los municipios. Se trata de aprovechar la experiencia real que AMCS ha adquirido a lo largo de su dilatada presencia en los diversos mercados a los que presta servicios: “Llegamos a la región en posesión de una riqueza de conocimientos, experiencia previa y soluciones que facilitan un cambio hacia actividades sostenibles que son las que definen a una economía circular propia de las ciudades inteligentes”. Forman parte de esto las soluciones PAYT (pague al tirar sus residuos), combinadas con pesaje y RFID tal como se han implementado en otras zonas de Europa. “Sin embargo, esto implicará formación en el mercado”, asegura Kissane. “De ahí la necesidad de contar con un margen de desempeño más amplio”.   

La recogida de residuos domésticos en España es responsabilidad del municipio. La mayoría de municipios recurren a subcontratas para este servicio. Los residuos en general se recogen normalmente puerta a puerta, mientras que en los centros urbanos suele haber un contenedor por edificio que se vacía a diario. Otras fracciones de residuos, como el papel y el cartón, el plástico y el vidrio habitualmente se recogen en puntos comunitarios establecidos a tal efecto en las calles o en contenedores subterráneos. Recientemente, en España se han puesto en marcha las recogidas de restos diferenciados de alimentos y compostaje que, dependiendo de cada municipio, se recogen puerta a puerta o en puntos de recogida establecidos.