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03 jul. 2020

La Planificación centralizada logra rutas de recogida más eficientes

AMCS Intelligent Optimisation disminuye el tiempo de planificación y aumenta la satisfacción del cliente

¿Es posible recortar el personal en el departamento de planificación, de 50 a 10 planificadores? “Sí, es la respuesta a esta pregunta, efectivamente es posible si se centraliza la planificación usando nuevas herramientas como la optimización inteligente”, según afirma Gerard Kissane, afincado en Madrid, que cuenta con más de 10 años de experiencia en la industria de residuos.

“Las empresas pueden planificar las rutas de recogida de residuos de manera más eficiente y, como resultado, obtienen ventajas tales como incrementar drásticamente el rendimiento, reducir gastos y mejorar la satisfacción del cliente. La solución integral, además, minimiza riesgos operativos y, a la vez, garantiza la continuidad del negocio al empoderar a los planificadores con un sistema potente. Gracias a este sistema, el conocimiento de los planificadores ya no se circunscribe a una persona u oficina, sino que se encuentra disponible en toda la organización, para cualquier zona o ubicación”.

¿Qué desafíos supone la descentralización al planificar recogidas de residuos?

“Las empresas de residuos suelen tener varios planificadores en diferentes ubicaciones y en toda la zona donde operan. Cada centro de planificación tiene la responsabilidad de expedir y planificar en su propia zona geográfica. Los clientes nuevos añadidos a la carga diaria de servicios  se asignan a rutas existentes o nuevas. Al hacerlo, los planificadores tienen en cuenta las diversas restricciones, como tiempos de recogida, puntos de acceso y ubicación de las papeleras. Así, la empresa depende en gran medida del conocimiento y experiencia de los planificadores. Incluso los mejores planificadores pueden enfrentarse problemas de capacidad . Por lo tanto, el desafío para las empresas más grandes es que, en algún momento, el conocimiento del planificador pueda suponer un punto débil para la empresa e incluso llegar a ser un factor inhibidor del crecimiento de esta”.

¿Cómo puede la planificación centralizada aliviar esta restricción al crecimiento?

“Para que las empresas puedan crecer de forma sostenible y evitar riesgos empresariales, la planificación centralizada que utilice un software de optimización inteligente puede ser clave. Los algoritmos inteligentes calculan a la velocidad de la luz la secuencia de ruta más eficiente, sobre todo al añadir nuevos clientes o recogidas ad hoc. Esto garantiza una ruta de recogida inmediata y eficiente, que contemple eficazmente las diversas restricciones y limitaciones, lo que a su vez conlleva satisfacción del cliente. Al automatizar, los planificadores se ven liberados para gestionar excepciones, en vez de dedicarse al grueso del trabajo de planificación general durante su jornada laboral. Adicionalmente, los planificadores también pueden gestionar hasta tres veces más vehículos a la vez. Esto permite a las empresas ampliar su capacidad de planificación sin necesidad de contar con más personal. Asimismo, el software de optimización inteligente proporciona una herramienta de mapeo digital exhaustivo. Como resultado, gracias a esta solución integral completa, no es necesario que los planificadores se ubiquen presencialmente donde se realiza el trabajo. Aparece así la posibilidad de que la planificación se centralice abarcando grandes áreas geográficas y se puedan conseguir enormes rendimientos”.

¿Es posible centralizar la planificación sin poner a la empresa en riesgo, reducir la satisfacción del cliente o perder clientes?

“Por supuesto. Desde que se planifican las rutas de recogida de residuos con el software de optimización inteligente, el tiempo que se libera permite a los planificadores gestionar excepciones. Según nuestra experiencia, el resultado es que las empresas que han desplegado las herramientas han percibido, de hecho, una mejora en la satisfacción del cliente. La capacidad añadida que trae consigo el sistema además tiene efectos positivos sobre el rendimiento empresarial. En vez de perder clientes debido a una planificación ineficiente, los planificadores se pueden centrar en agregar clientes. Por consiguiente, tanto la facturación como los márgenes aumentan, a la par que se contribuye a la sostenibilidad de las empresas al reducir kilometraje y emisiones de CO2. Asimismo, resulta de vital importancia el hecho de que la mayor parte del conocimiento sobre planificación necesario para llevar a cabo la operación reside ahora en el sistema. Esto permite a las empresas de recogida de residuos la reducción de riesgos empresariales. Al carecer de un sistema así, muchas empresas dependen del conocimiento que posean ciertas personas, adquirido tras muchos años de experiencia”.

¿Cómo pueden las empresas superar con éxito los obstáculos para centralizar la planificación?

“En lo que respecta a la puesta en marcha de un proyecto de planificación centralizada, en AMCS solemos tener en cuenta la estructura actual de las operaciones de la empresa. Muchas empresas pueden recelar ante un proyecto de tal magnitud y los cambios empresariales que conlleva. Es por ello que, para comenzar, se contemplan las líneas comerciales de partida en todo el país o grupos de zonas de descarga en una región. Una vez que el sistema ha demostrado su capacidad para centralizar los procesos de planificación, otras líneas comerciales o regiones pueden incorporarse al sistema. Para las empresas que operan en zonas más amplias donde se contemplen factores como variaciones horarias o regionales (por ejemplo, la lengua), un modelo de distribución centralizada puede ser la respuesta”.    

¿Qué beneficios tiene la planificación centralizada?

“Los beneficios obviamente pueden sufrir variaciones según el cliente, ya que dos empresas no evolucionarán o se desarrollarán exactamente igual. Pero hemos visto cómo las empresas logran mejoras clave, siendo la más importante la disminución de entre un 25% y un 75% en el tiempo dedicado a tareas de planificación y administración. También, se consigue una reducción de un 5% a un 15% en el número de vehículos y de un 5% a un 25% en emisiones de CO2, kilometraje y tiempo de conducción, así como una precisión de servicio o visita perfeccionada de manera significativa, lo que, como se mencionó anteriormente, conlleva una mejora importante de la satisfacción del cliente”.